Plaza de Nariño

Este parque, que se caracteriza por sus amplios espacios peatonales y el entramado del suelo en ladrillo conocido como “el sol de los pastos”, figura de la simbología indígena quillacinga, marca el corazón de la ciudad. En 1910, para la conmemoración del centenario de la Independencia, por ordenanza gubernamental se adquirió el monumento en bronce de su precursor, el general Antonio Nariño, de quien la plaza tomó el nombre. A lo largo de la historia ha sido objeto de varias remodelaciones que cambiaron la disposición del espacio, modificando su aspecto y función hasta llegar al diseño actual, en el que sobresalen algunos árboles y las bancas para los transeúntes, que se encuentran allí para departir durante el día. Dir Entre cls. 18 a 19 y crs. 24 a 25