Cabo de la Vela

Lo que hace muchos años era una ranchería indígena a orillas del mar se ha convertido en uno de los destinos más visitados del departamento. Debido a esta transformación, ahora hay una gran variedad de hoteles de estilo rústico que conservan la arquitectura tradicional wayúu. Muchos de ellos ofrecen las típicas enramadas frente al mar, con chinchorros para descansar mientras cae el atardecer y salen las primeras estrellas. La marea de la playa principal se caracteriza por su tranquilidad, ideal para bañarse con niños pequeños. Se trata sin lugar a dudas del destino predilecto para personas que quieren desconectarse del ruido, pues es muy fácil alejarse de la muchedumbre e ir a caminar en medio del desierto para conectar con esta tierra sagrada, llamada Jepira en dialecto wayuunaiki.