Rocky Cay o Cayo Rocoso

A este pequeño islote coralino se puede acceder desde la costa, caminando a través de aguas con muy poca profundidad. Una vez se alcanza la pequeña isla se recomienda practicar snorkel para sumergirse en el mar y apreciar los corales del cayo, además de un antiguo barco hundido en el fondo del mar. Es un paseo ideal para compartir con niños gracias tranquilidad del agua, que brinda la sensación de estar en una piscina de poca profundidad.