Santa Catalina

Esta pequeña isla, de 1 km2 de extensión, tiene un terreno accidentado y ecosistemas de manglar y de bosque seco tropical como el resto del archipiélago, propicios para realizar caminatas ecológicas, entre árboles frutales autóctonos, como el de la fruta de pan. Además, desde algunos puntos de la bahía de Santa Catalina es posible descender al mar de forma segura para practicar snorkel y apreciar la vida submarina. Conectada a Providencia por el puente de los enamorados, esta pequeña isla, llena de exuberante vegetación, es un imperdible en este paradisíaco destino.