Isla de Providencia y Santa Catalina

En la playa de Fort Beach, en Santa Catalina, se hallan estas antiguas ruinas de un fuerte militar, que en su origen se denominaron Fort Warwick y fueron construidas para proteger la isla de invasores ejércitos enemigos. El corsario francés Luis Aury, quien gobernó la isla de Providencia entre 1818 y 1821, ocupó el fuerte durante su mandato. Las ruinas fueron declaradas además, Bien de Interés Cultural de la Nación en 1998.

Fundado por las hermanas capuchinas en 1932, este colegio sobresale por su arquitectura tradicional isleña, construido con madera pintada de colores claros y con amplios balcones. Es la única edificación de la isla que sobrevivió al fuerte huracán de 1940 y fue declarado Bien de Interés Cultural de la Nación. Continúa funcionando como escuela femenina de estudios primarios y sirve de vivienda para las religiosas de la congregación capuchina.

Desde la parte más elevada de Providencia, a 360 m.s.n.m., se puede divisar una impresionante panorámica de toda la isla. Esta reserva montañosa posee la infraestructura necesaria para realizar el ascenso hasta la cima: senderos, puentes y zonas de descanso; sin embargo, es recomendable visitarla con un guía para conocer a fondo la riqueza natural del lugar. The Peak, el pico, por su traducción en español, es el punto más alto de la reserva y es la meta de los caminantes.
El ecosistema de bosque seco tropical, que caracteriza a esta área, es uno de los pocos que se conservan en buen estado en todo el país, gracias a ello se puede apreciar una gran variedad de fauna y flora, entre la que se destaca el tití cabeciblanco, una de las especies emblemáticas del archipiélago. Además, en este lugar estratégico nacen ríos que dan vida a la isla.

Esta reserva tiene como misión proteger la tercera barrera de coral más larga del mundo, gracias a la cual el mar de Providencia posee una amplia gama de tonos azules. Además de la porción marina, el parque está conformado por un área de manglares y una colina, Iron Wood Hill, con un ecosistema de bosque seco de 48 hectáreas de extensión. En este se conservan especies de flora como la palma endémica pactá y el totumo; además de especies de fauna como el lagarto azul y la fragata.
Entre las actividades ecoturísticas que ofrece el parque se recomienda realizar caminatas ecológicas por los senderos de Iron Wood Hill y cayo Cangrejo (Crab Cay), así como pasear en kayak por la zona de manglar, llamada Oyster Creek. Info. Parques Nacionales Naturales de Colombia Tel. (1) 353 2400 Ext. 3011 / (8) 514 8885 PW www.parquesnacionales.gov.co

Esta pequeña isla, de 1 km2 de extensión, tiene un terreno accidentado y ecosistemas de manglar y de bosque seco tropical como el resto del archipiélago, propicios para realizar caminatas ecológicas, entre árboles frutales autóctonos, como el de la fruta de pan. Además, desde algunos puntos de la bahía de Santa Catalina es posible descender al mar de forma segura para practicar snorkel y apreciar la vida submarina. Conectada a Providencia por el puente de los enamorados, esta pequeña isla, llena de exuberante vegetación, es un imperdible en este paradisíaco destino.

Providencia y Santa Catalina se caracterizan por el alto grado de conservación de sus ecosistemas naturales, lo que las convierte en el entorno ideal para realizar caminatas en medio del bosque seco tropical, rodeado del mar azul turquesa. En ambas islas se pueden recorrer varios senderos ecológicos, entre los que se destaca Salt Creek, que comienza en el sector de San Felipe o Lazzy Hill, recorre la orilla de una quebrada y finaliza en una refrescante cascada.

Este colorido puente flotante de madera tiene 180 metros de extensión. Conocido en inglés como Lovers Lane, conecta las islas de Providencia y Santa Catalina y permite admirar el verde paisaje de ambas en medio del mar cristalino, mientras la brisa cálida del Caribe revolotea. Esta infraestructura fue construida sobre el antiguo canal artificial Aury, excavado por los piratas que en el pasado dominaban el territorio, como el mismo corsario Luis Aury que en 1818 quitó a los españoles el control de las islas y defendió la independencia de Colombia desde su fuerte, en Providencia.

Ubicada en Santa Catalina, se trata de una forma rocosa de arrecife que según la cultura popular recuerda la cabeza del pirata Henry Morgan, de quien se dice escondía sus tesoros en la isla durante el siglo XVII. Para llegar hasta allí es necesario realizar una caminata por un sendero que pasa por una pequeña playa de agua cristalina, donde es posible hacer snorkel. Es ideal llevar ropa para tomar un refrescante baño y calzado cómodo para facilitar la caminata.

Este cayo hace parte del Parque Nacional Natural McBean Lagoon y es uno de los lugares más espectaculares de toda la isla. Las aguas que lo rodean se destacan por su amplia gama de colores, que va desde tonos aguamarina hasta azul índigo. Este llamativo efecto visual es producto de la barrera coralina, que se puede apreciar a simple vista desde la cima del cayo. Snorkel, navegación en kayak, buceo o paseos en lancha, son algunas de las actividades que podrás realizar en esta zona de reserva. El ingreso al parque tiene costo y se recomienda contratar una excursión en lancha para visitarlo.

Ubicada en el sureste de la isla, es una de las playas más recomendadas, gracias a sus 300 metros de arena blanca, palmeras y agua cristalina, en un entorno totalmente natural, sin edificaciones ni locales comerciales, con excepción del afamado restaurante bar Roland´s, que ofrece deliciosas preparaciones típicas y cocteles. En esta reconocida playa se organizan algunas veces carreras de caballos entre los isleños, además de sencillos conciertos de música reggae en vivo.